La piña se planta con cuidado en un suelo bien preparado. Crece mejor en un clima tropical con noches suaves y días soleados y cálidos. A partir de las múltiples flores pequeñas de la piña se forman pequeñas bayas que se van juntando para formar la fruta. Hasta la cosecha de la primera piña madura y jugosa pasan entre 14 y 18 meses y, posteriormente, otros 13 meses hasta la cosecha de la segunda fruta.